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Pesadillas

Creo que fue hace un mes, cuando Limada publicó algo en el Facebook donde lo nombraba y yo inocentemente pregunté.. ¿Quién?. A una semana, su nombre lo inundaba todo, pero todo, eh. Era imposible escapar. Entre humano y personaje de comic. Ostentoso, noventoso, espantoso. Y hoy me avergüenza contarlo, así que lo escribo en un post en este espacio simil anónimo, solo para poder sacarlo de mi: Anoche soñé con Ricardo Fort. Y no fue un sueño cualquiera, ni siquiera un sueño erótico. Soñé que estaba profundamente enamorado de mí. Y que yo, no le daba bola. Espeluznante

de duelos y cepillos de dientes de color verde

Lo primero que hice a la mañana siguiente fue tirar el cepillo de dientes verde que me miraba con su cara sonriente cual si fuera un cuchillo clavándose en mi pupila. Durante los próximos días no se si me dolía más el vacío del cepillo que lo que me hubiera provocado el haberlo dejado. Esa mañana, la mañana en que tiré el cepillo, empecé a borrar el último de los mensajes de texto que me había mandado al celular. Y así los fui borrando, uno por uno, todas y cada una de las mañanas que siguieron. Al tiempo, eliminé los mails. Las declaraciones que me había dejado en el grabador. Mis amigos se fumaron lo que había quedado. Y ya no quedó nada más físico que lo trajera. Durante las próximas semanas que parecieron años, traté de hacer todo lo recomendado para estos casos y que me había dado resultado períodos similares: me quedé en casa en bombacha y pantuflas todo el fin de semana, salí con mis amigos, me anoté en un curso, conocí gente nueva, salí con gente nueva, intenté tener sexo. To...

Y un día nos juntamos y fuimos radio

Conducen: Limada , Subversivo y quien escribe Los viernes a las 10 en Radio Cero

Oido al pasar (n 2)

Locación: una escuela del conurbano bonaerense durante los comicios. Una señora hablaba a los gritos por su celular: -" Y si, yo le dije. Igual sos negro. Igual te vas a morir como Miguel Jasón*" *Estuve quince minutos para descrifrar que se estaba refieriendo a Michael Jackson.

Oído al pasar (n° 1)

(Frases recolectadas por Loca a lo largo de un período de tiempo (que no recuerda cuál es y no viene al caso mencionar) en diferentes circunstancias y guardadas en las Notas rápidas de su celular para que no pasen al olvido) -Si no llevamos bolsas no somos mujeres -La gente paraguaya es muy buena, muy sana. debe ser la alimentación -Nunca ninguna mujer tomó una pastilla anticonceptiva delante mío.

sorpresas

(Siendo un día en que se homenajea la profesión, diferentes empresas nos envian sendos regalos) El lunes llegamos y encontrarmos un lindo paquetito arriba del escritorio. Lo abrimos y podemos distinguir en su interior algo tecnológico, que no sabemos bien qué es, pero preferimos seguir investigando en nuestras casas. En eso irrumpe Jefe y dice: "Que lindo el regalo que mandó pw$3er, lástima que no se sepa para qué sirve...."

Loca y Rata (por Asto)

Loca anda un poco estresada, enamorada,atareada, y demases reara por lo que no está en condiciones de manterner su blog como corresponde. Entonces, su buen amigo Asto se ofreció como colaborador transitorio y a continuación, un post de su autoria con una historia vivida con Loca: Y dice: Me encontré con Vzqt en el msn. Entonces nos ponemos a hablar, como de costumbre. Algunos aseguran que yo estaba en mi casa y medio loquillo. Dicen, ojo. Un hambre tremendo a algo más de las 20 y 30. no había almorzado y de verdad moría de hambre. Vzqt (AKA “la simpatía con patas” –cortas-) tira la felíz idea de “vamos a cenar?” pfssss a mi juego me llamaron: en 10 años de vivirla solo, uno acostumbra a pegar onda con algún delivery e insistir hasta el hartazgo, y después cambiarlo sin razón aparente por otro y así ir mudándose de deliverys. Claro, la idea es que si uno cocina, después tiene que lavar y antes haber ido al chino o a donde sea a comprar los materiales. Entonces que un día en que uno est...
Yo sabia que tomarme ese taxi e irme hasta el lejano sur era como meterse en la boca del lobo sin escapatoria hasta que llegase el día. Pero aún así, me llamó, insistió un par de veces con que fuese, intentó tentarme con un fernet y con un “vos dormís en la cama y yo en el sillón”, con alguna película o música o no se que. Y después de una charla de 45 minutos estaba anotando la dirección que me había olvidado, en un papel. Y ahí me fui, con un tachero que me hablaba del amor que le profesaba a una mujer casada, quien juraba que dejaría al marido en cuanto él consiguiese un departamento, y que “hoy es mi noche porque le jugué al Quini 6 y al Loto”. Por suerte estaba tan metido en su relato que no me preguntó nada sobre mi vida o adónde iba. Tal vez si lo hubiese hecho, le hubiera dicho que pegase un volantazo y volviese al barrio. Y ahí llegué, tenia el papel en el fondo de la cartera, así que intenté acordarme el número de la casa sin éxito. Me acordaba que la puerta estaba al lado de...

Una certeza

“Nunca te vi mirar a ningún hombre como lo mirabas a él” me dijo Jebús hace un poco más de un año refiriéndose al amanecer en que conocimos a Elchico. Y claro, en ese momento pensé que exageraba, hasta que me asombré mirando como lo miraba ayer cuando hablábamos a través de la Webcam. Mi sentir por Elchico me excede y se traslada hasta a los más mínimos actos físicos sin yo poder siquiera controlarlos. Como la vez que lo volví a ver hace unos meses y me saltaban las lágrimas sin sentir congoja. Como cuando está a una cuadra de distancia y empiezo a apurar el paso sin siquiera pensarlo. Atrás quedaron las diez razones, lo que pensarían sus padres, los problemas con los tiempos, los diferentes hábitos. Porque hace un año, como hoy, tenía la misma certeza. Y entendí que una sola certeza puede contra diez razones, mil padres y todos los relojes del mundo. Y a veces los fantasmas de recuerdos pasados hacen que quiera guardar todo en un frasquito, tal cual está ahora. Para sacarlo justo en c...

sobre perversiones

Es raro que duerma desnuda, pero el martes de la semana pasada (o fue de la anterior?), los 35 grados de térmica no me dejaron otra opción. También dejé la ventana abierta, y la persiana a medio bajar (o subir). Me desperté cuando ya era de día, destapada y sobresaltada, y lo primero que divisé fueron los ojos de ella mirándome. Era la vecina del piso de arriba en diagonal al mío (vivo en el contrafrente).Esa que desde que me mudé vive permanentemente, día y noche con la luz del velador prendido, esa que en una oportunidad mirábamos con Martín mientras hablaba por teléfono compulsivamente y se paseaba en bombacha por su living. Esa misma, me miraba. Y yo, en bolas. Sin pensarlo demasiado (de mañana mis neuronas trabajan menos de lo habitual), me tapé, di media vuelta y seguí durmiendo. Ahora, desde ese día, a veces, cuando estamos Elchico, me dan unas ganas bárbaras de subir la persiana y llamarla.
Hace dos años entendí que las vacaciones sin planes son las mejores. En aquel entonces, me había embarcado con todo el miedo de viajar sola y un mapa lleno de cruces, marcas y teléfonos a los que nunca recurrí. Y el camino se dejó llevar. Entonces, esta vez, salimos con casi 20 días libres y solamente un par de ciudades marcadas en un mapa que un día antes me había impreso Edu de una página de Internet. Sin fotos de los lugares, con lo que creíamos era la plata justa y necesaria, sin saber nada del cambio, ni el clima. Y el camino nos asombró una vez más. No hay mejores consejos que los que te ofrecen los viajeros que te cruzás. Ni mejores decisiones que las que se toman con menos de cinco minutos para que se vaya el colectivo. Ni mejores relaciones que las que se forjan con los turistas que te vas encontrando por el camino. En poco más de una semana recorrimos desde Humahuaca hasta La Isla del Sol. Pasamos por un salar basto e increíble, ciudades coloniales, ruinas, minas que alguna ...
Sin ánimos de ofender, ni generalizar, a los argentinos (y en particular a los porteños) se nos puede distinguir a 40 km de distancia. A continuación, una serie de frases que registré entre las calles de Bolivia y Humahuaca. Todas ellas dichas por argentinos-porteños, claro. En la frontera entre Bolivia y Argentina, del lado boliviano. Una pareja intenta pasar sin hacer los trámites. Los frena un gendarme. G: Antes de pasar por acá tienen que hacer los trámites migratorios P (casi al unisono): Pero somos Argentinos! G: Está bién, pero tienen que hacer los trámites. P: Pero somos Argentinos! G: Si, ya se. Hagan la fila de migraciones, por favor. En una calle de Humahuaca, un chico hablaba por celular a los gritos: C: SIII.. RE LINDO!.. VIMOS UNA CALLE DE TIERRA IMMMPRESIONANTE!! En la ventanilla de una terminal de micros en Tupiza. Turista: Si, queremos nueve pasajes. Vendedor: Pero tengo cuatro nada mas T: Pero somos nueve V: si, pero tengo cuatro T: Pero somos nueve V: tengo nada mas ...

lo mismo, pero distinto

Papa Noel se empeñó en traerme por segundo año consecutivo a Chico. Y por segundo año consecutivo, unas vacaciones en el Norte nos cortan este enamoramiento profundo, final y fulminante que nos profesamos. Otra vez paso el 31 lejos , otra vez con esta sensación de querer llevármelo en la valija, otra vez con la certeza absoluta que lo quiero porque lo quiero a pesar de las 10 razones que a veces me pesan. Creo que los años traen seguridad, nos hacen sentirnos cada vez más cómodos con el contexto, nos dan más capacidad para desenmarañar las respuestas que vienen dentro del problema, nos ayudan a entender los valores reales, a quedarnos con lo bueno. Así que, aunque el contexto sea el mismo, aunque me desprenda por dos semanas de Chico otra vez; se que voy subiendo y no sólo geográficamente. Estar en la misma situación me ayuda a entender que él y yo no somos los mismos, que lo quiero más y mejor, que me tomo las cosas con más calma, que entiendo sus límites y los míos. Y que los años nu...
Creo que las subestimamos demasiado. Que creemos que con sus pasitos lentos, no pueden ir más allá de los 10 centimetros. Que se la pasan durmiendo. Supongo que debemos pensar que al comprarlas (igual, es ilegal comprarlas) son nuestras para siempre. Hasta que se mueran. Que son longevas y que viven con pocos recursos (manzana, zanahoria, lechuga). Yo nunca les tuve demasiado aprecio. Cuando iba a tercer grado, teníamos una de mascota del aula y odiaba tener que llevarla a mi casa. Era demasiada responsabilidad. El perro la volvía loca, la queria dar vuelta. Y yo, no le encontraba la gracia. Después, antes o en el medio de tercer grado, entró una por la puerta de la casa de mis viejos allá en el conurbano. Y la tuvimos un tiempo, escondida entre el pasto y las plantas. Y nunca lo supimos con certeza, pero un día, se fue. No estaba más. Tal vez fue un descuido. Una puerta abierta mientras mi mamá baldeaba. Al tiempo, adoptamos otra (esa no me acuerdo cómo apareció). Vivía abajo de la pa...

tus besos me saben a hierba

Jebus tenía una teoría sobre la saliva, los besos y la compatibilidad a la que solía adherir. El decía algo así como que, a través de los besos y la saliva del otro, uno podía darse cuenta si era compatible genéticamente. Entonces, si te gustaba la saliva y los besos del otro (aunque no se haya lavado los dientes por cinco días, ponele), quería decir que la compatibilidad era alta, en cambio, sino, por más que el otro tuviera un aliento impecable, estabas en el horno. Era algo así como una cuestión de la naturaleza ó la preservación de la especie ó algo así. Y ahora que lo pienso, las personas de las que me enamoré, todas tenían este componente de la saliva rica, que las diferenciaba de quienes tenían un aliento a brisa del bosque, pero a mi no me llamaba la atención en lo más mínimo. Todo esta cuestión viene a que, hoy pensé que no hay nada por estos días (y por aquellos de hace menos de un año) que me guste más que darle besos a Elchico. Podría estar besándolo por cinco días ininterr...
Algunas cuestiones aprendidas por el asunto de la perdidita. -Si fue una especie de somatización, esta vez, me fui de tema. -Las salas de espera son un espacio extraño. Indefinido. Un lugar detenido en el tiempo. Con gente que entra y llaman al toque, otros que están ahí cuando llegás y permanecen cuando te vas, señoras y señores que te cuentan sus periplos y la injusticia del sistema hospitalario, mujeres embarazadas de todos los tipos y tamaños, viejas impacientes que le quieren pasar por encima a medio mundo, pantallas con letras rojas, televisores clavados en programas que no llegás a escuchar, máquinas de café que requieren muchas monedas. Blanco y asepsia. -Los exámenes ginecológicos son lo peor del mundo. Te sometés a violaciones a voluntad , toqueteadas con plásticos y preguntas idiotas del médico en cuestión para que “pienses en otra cosa”. -Creo que al ecografista de la última y mas incómoda de las ecografías se fue de tema, cuando mientras miraba mi interior en su pantallit...

siempre

"Bueno, pero tiene un año más ahora", me respondió Lula cuando le conté que me lo encontré al Elchico en una esquina del centro. "Pero yo siempre voy a tener diez años más" le respondí. Y ese siempre sonó débil, entre los tantos otros siempre que se me vinieron a la cabeza. Pero no se los dije, claro. Y por ahora, tampoco voy a escribirlos.