Tuesday, June 26, 2007

No, Marcela no está.

La firmante declara que los hechos que se narrarán a continuación ocurrieron en las primeras horas del domingo, y que bajo ninguna circunstancia se encontraba bajo los efectos de ningún estimulante.

Siendo las 12.30 de la madrugada del domingo, suena el portero del departamento que comparto con gato. Era Lula. Me pongo mis pantuflas rojas con corazón azul y bajo a abrirle la puerta. Cuando me dispongo a abrir la puerta de entrada, diviso que detrás de Lula aparece un sujeto, de unos 35 años, castaño de tez blanca. Pensando que tal vez el sujeto estaría aprovechando que abriese la puerta para entrar al edificio, esperé a que sacase la llave (si es que vivía en el lugar) o en su defecto tocase el portero. Pero nada de eso ocurrió.
El sujeto miró a Lula y le preguntó en un tono coloquial:

-¿Está Marcela?!.

Ante esta pregunta, Lula entre asombrada, risueña y algo asustada, me mira a mí, lo mira al sujeto y le dice:

-No sé de lo que me está hablando.

Tras la respuesta, el sujeto me mira a mí e increpándome, me dice, ya en una voz más elevada y a través del vidrio de la puerta:

-¿Está Marcelaa!????

Ante la pregunta, y recordando que la única Marcela que conozco era una chica que iba al secundario conmigo y quién se encuentra casada y con dos hijos, le digo

-No, no está.

Ante mi respuesta, el sujeto, se da media vuelta y se va.

La firmante aclara que esa escena fue una de las más extrañas que le pasó en lo que va del año, a pesar de contar con muchas escenas extrañas en su haber. Así mismo declara, que pensando en las posibles explicaciones al acontecimiento considera que el sujeto:

-podría no haber estado en sus cabales.
-podría estar en busca de drogas y ¿“Está Marcela? es la palabra clave (si es así, que avise)
-podría haber estado en busca de alguna señorita que cobre por placeres sexuales, y cayó en la cuenta de que no era el lugar cuando vio mis pantuflas rojas.

Friday, June 15, 2007

Dijo que

Dijo que se sentía comprometido y no quería estarlo. Dijo que quería abrirse, dijo que quería estar solo, dijo que quería separarse y con eso me hizo entender que estábamos juntos cuando no lo tenía en mis cuentas.
Dijo que quería estar libre por si aparecía alguien que le gustase, porque le había pasado y no pudo hacer nada porque pensaba en mí. Dijo que si bien yo nunca le había pedido compromiso se sentía así.
Dijo eso y muchas cosas.
Dijo, se desdijo; se perdió, se enredó en sus palabras, se quedó sin discursos lógicos y dijo que a pesar de todo quería que nos siguiésemos viendo.
Le pregunté como se sentiría si yo le confesaba que me gustaban otros, que me acostaba con otros; y dijo que mal, pero que no lo condicionaría a seguir con la relación.
Dijo que así no quería; dijo que no quería convertirse en el hombre de remera gris en que se había transformado en sus relaciones pasadas. Dijo eso, dijo eso y muchas cosas más mientras mis fantasmas y yo escuchábamos e intentábamos sofocar el llanto.
Dijo que no quería que nos dejásemos de ver. Pero dijo que se quería abrir.
Dijo que el tiempo iba a hablar.
Se despidió con un “nos vemos” y yo le dije “chau”.

Dijo que el tiempo iba a hablar.

No se si seré yo o este viento frío.
Pero creo que estoy escuchando al tiempo:

Me dice que si dijo que quiere estar solo

No hay espacio para mi compañía.

Wednesday, June 06, 2007

Y

Y así es como entre sus contactos, una conserva gente que quiere mucho sin saber porqué. Y en el medio de una charla en un día gris por fuera y por dentro, esa gente le dice que la quiere mucho sin tampoco saber demasiado por qué, y se despacha con el siguiente piropo:

“Tu literatura tiene una virtud muy grande, no se lee sino que se escucha en la oreja de cerquita”.

Y es así como sin saber que para una este fue un día gris por fuera y por dentro, basta con que Y le diga una palabra para que su tarde se llene, aunque sea por un instante, de colores.

Y entonces es cuando una, sin querer y sin saber, empieza a entender porqué es que lo quiere tanto.

Monday, June 04, 2007

Domingo

Afuera tres se disputan la ciudad y adentro se respira un clima de quiebre, ruptura, transformación, angustia y respeto por decisiones que hacen retorcer el pecho y traen fantasmas.
Afuera el frío se empieza a disipar y adentro es todavía intenso, pero hay factores que sirven para que la tristeza y el vacío no sofoquen la llama: la compañía de Ellos que revierten el llanto de angustia en las lágrimas que le siguen a las carcajadas, entender que El es como el sol y que todo es mejor con la distancia precisa para no quemarse porque por estos días me siento Luna. Afuera es domingo y adentro nace la conciencia de que los domingos siempre van a tener sabor a domingos y la clave es entender que el día siguiente trae un nuevo lunes.
Afuera estrenamos nuevo color de pelo; y adentro y afuera descubrimos que no importa el color de tintura que elijamos, el resultado final siempre vira hacia el rojo.
Afuera es domingo, día de elecciones y hace frío, adentro encontramos refugio en los libros, las visitas pos cobertura electoral y los llamados de Jebus que nos libran de los pensamientos que se arremolinan y amenazan con devastar los buenos recuerdos.

Afuera se viene diciendo que habría ballotage, y adentro todo parece indicar que esta vez, no hay segunda vuelta.

Friday, June 01, 2007

Dudoso método de levante Nº 87512

Locación: Bar del bajo.
(A media luz, sillones, música "chill out")

Personaje del mundo publicitario dialoga con Loca y surge el siguiente diálogo cuasi interrogatorio.

Pdmp: ¿y de dónde sos?
L: ahora vivo en Capital, pero hasta hace poco vivía en provincia.
Pdmp: ¿En qué zona?
L: en el oeste.
Pdmp: ahhh.. y ¿dónde naciste?
L: en Capital.
Pdmp: pero ¿dónde?
L: en Almagro
Pdmp: Si, pero ¿dónde?!
L (¿?): en un hospital.
Pdmp: si, pero ¿en cuál!?
L (¿????): en el Italiano.. (¿?).. ¿Vos!?
Pdmp: en la Clínica del Sol
L: aahhh....

Ajá. Yo no entendí

Gonzalito, la cinta por favor