Tuesday, May 08, 2012

Estado Social




N: Pepe se separó
L: ¿Si?. Uy que mal, pero capaz es temporal
N: No, es definitivo
L: ¿Por qué? ¿cómo sabés?
N: Ya se cambió el estado en el  Facebook

Wednesday, April 18, 2012

¿Hola?

¿Sigue habiendo alguien ahí?

Thursday, March 18, 2010

Loca y las cosas que trajo el no-transporte (I)

Nos habíamos despertado a las 6 de la mañana para hacer la excursión Talampaya- Valle de la Luna. Todo muy lindo, pero a la quinta vez que la combi paró en la undécima piedra con forma de hongo yo ya no quería saber nada. Tenía sueño, hambre, sed y estaba un poco harta de hablar en inglés y ser la traductora del sueco que había conocido cuando subí al micro que unía San Juan- San Agustín del Valle Fértil. Encima en Talampaya el guía se despachó contándome que viajaba a través de otras dimensiones y que ahí mismo había un disco de sol y no se qué.. Y usando el típico “por qué creés que yo te elegí a vos para contarte esto” me anotó su mail y un libro que tenía que leer en mi agenda.
La cuestión es que cuando terminamos ambas excursiones, yo me quería ir a Villa Unión y el sueco a La Rioja. Entonces, le pregunto al chofer de la combi la mejor forma de llegar hasta ambos destinos. El chofer nos dice muy convencido que nos iba a dejar en un lugar dónde pasaban micros “todo el tiempo”. Uno para la Rioja y otro en la dirección contraria, Villa Unión.
Perfecto.
Perfect.
La combi para en una ruta en el medio de la nada. El chofer abre la puerta y nos dice… “acá chicos”.
Sure? Siii!! Pasan micros todo el tiempo.. Ustedes tranquilos…
Ok.
Eran las 5 de la tarde cuando nos dejó. Se hicieron las 6... Y nada. Casi si pasaban autos. Las 7.. Y el sueco caminaba por la ruta y yo sacaba fotos… Las 8 y empezó a oscurecer… Las 8 y 15 y yo le empecé a llenar la cabeza al sueco para que hagamos dedo. El decía que era inseguro, que en su “guía del mochilero” lo decía, pero que en Chile era más común y seguro… Las 8 y media y yo ya no tenía más ropa de abrigo que ponerme encima y me estaba muriendo de frío. Las 9 y empecé a decirle al sueco que a lo lejos se veían unas luces, que fuésemos hasta ahí porque en la ruta, sin luces y en el medio de la nada nos iba a llevar por delante un camión con acoplado.
El sueco seguía diciendo que el micro iba a pasar, convencidísimo. Y yo le decía que estábamos en Argentina y a veces los servicios simplemente no funcionaban. Las 9 y cuarto y yo empecé a caminar hacia las luces. El sueco no estaba de acuerdo pero me siguió.
Era una ruta menos iluminada y con menos movimiento que la anterior. Yo iluminaba el camino con una linternita que tenía en el llavero y el sueco caminaba por el medio de la línea amarilla. Las luces cada vez se hacían las grandes. Habremos caminado tres kilómetros y las luces de lo lejos se transformaron en un pueblito.
Lo primero que veo es un almacén- comedor- ramos generales. La dueña muy atenta escucha mis quejas hacia el colectivo que nunca llegó y cuando termino me dice…
“Pero chicos, si el colectivo pasa a las 10”…
Miro el reloj..
Eran las 9.50.


Shit.

Wednesday, March 17, 2010

Mapas

Loca necesitaba despejarse y desconectar de Buenos Aires y sus problemas. Un alud dejó sepultado el planeado viaje a Perú, y a pesar de no contar este año con compañeros de viaje; un buen día de febrero (justo el día anterior al de los enamorados) agarró la mochila, mate, termo, un par de mapas y encaró para San Juan.

Tuesday, January 19, 2010

Sin final feliz

- "Entre las personas solteras surge lo que se denomina ‘tribus urbanas’: una red social de amigos y conocidos que se crea en las ciudades, capaz de reemplazar a la familia extendida o a la familia que se tarda en construir. Estos grupos tienen ritos de iniciación, como el ingreso a ellos por presentación a través de otro conocido, y hábitos que mantienen el vínculo (frecuentemente asociados con la comida y el tiempo libre: salir a cenar determinado día de la semana, compartir un deporte –‘los jueves jugamos al fútbol’-, el gimnasio o un consumo cultural determinado, como ir al teatro, al cine o a recitales). El típico ejemplo de la tribu urbana puede verse en las series televisivas ‘Friends’ o ‘Sex and the City’".- Extraído de Publicaciones Universo Económico- Consejo Profesional Ciencias Económicas.

Lo nuestro empezó porque éramos los sobrantes de toda reunión. Los solos. Los sin pareja. Los que después de la cena-previa no tenían nada que hacer. Los que nos habíamos quedado solos después de una relación larga y ya tenían más de 27. Reconozco que al poco tiempo se transformó en una relación simbiótica y extraña. Éramos los cuatro (Lula, Edu, Jebús y quien escribe) para todos lados todos los fines de semana (aunque jueves y viernes). Dos hombres y dos mujeres, hermanados como si fuésemos uno solo. Juntos éramos invencibles y hasta teníamos un nombre que nos representaba. Nos imaginábamos nuestra vida “de grandes”, con hijos, siguiendo juntos.
No estábamos nunca solos, porque estábamos juntos y tal vez, por eso haya sido que en ese tiempo no lográsemos conservar relaciones. Nos arriesgábamos a fiestas en La Plata y fines de semanas en quintas con veinteañeros. Nunca hubo un roce ni mucho menos un histériqueo entre nosotros. No me acuerdo cuánto duró el idilio, dos o tres años tal vez, un pedacito mínimo en la vida de cualquiera, pero representativos para todos nosotros.
La felicidad no duró hasta un “que la muerte nos separe“.
Como en muchas parejas, el germen del engaño ingresó al grupo y una mentira piedosa, que luego se fue acrecentando cual bola de nieve, nos separó de a uno de uno de los integrantes del grupo: Jebús, quien era justamente quién nos aglutinaba. Y así, Jebús primero mintió a uno, y luego a otro y al final a todos. Y nos desintegramos.
Y como en muchas ex parejas, es muy triste volver a encontrarse después de un tiempo y parecer extraños.

Edu: El sábado fui a (nombre del bar) y lo ví a Jebús.
Loca: Y!?
Edu: Nada, me miró de lejos y se perdió con su vaso de cerveza entre la gente.

Sunday, December 20, 2009

Pesadillas

Creo que fue hace un mes, cuando Limada publicó algo en el Facebook donde lo nombraba y yo inocentemente pregunté.. ¿Quién?.
A una semana, su nombre lo inundaba todo, pero todo, eh. Era imposible escapar. Entre humano y personaje de comic. Ostentoso, noventoso, espantoso.
Y hoy me avergüenza contarlo, así que lo escribo en un post en este espacio simil anónimo, solo para poder sacarlo de mi:

Anoche soñé con Ricardo Fort. Y no fue un sueño cualquiera, ni siquiera un sueño erótico.
Soñé que estaba profundamente enamorado de mí.

Y que yo, no le daba bola.

Espeluznante

Saturday, November 07, 2009

Ahora

también a veces escribo acá:

www.proyectonada.wordpress.com