Friday, January 30, 2009

Verdades sabidas por todos, pero nunca antes escritas en este blog (n° 8680)

Siempre que uno sale a sacar la basura en piyama o bombacha (sea la hora que fuese) alguien sale del ascensor o de alguno de los departamentos vecinos (y consecuentemente, uno tiene que saludar en el estado que se encuentra). *



*Válido para quienes viven en departamento y comparte en palier.

Saturday, January 24, 2009

Hace dos años entendí que las vacaciones sin planes son las mejores. En aquel entonces, me había embarcado con todo el miedo de viajar sola y un mapa lleno de cruces, marcas y teléfonos a los que nunca recurrí. Y el camino se dejó llevar.
Entonces, esta vez, salimos con casi 20 días libres y solamente un par de ciudades marcadas en un mapa que un día antes me había impreso Edu de una página de Internet. Sin fotos de los lugares, con lo que creíamos era la plata justa y necesaria, sin saber nada del cambio, ni el clima. Y el camino nos asombró una vez más.
No hay mejores consejos que los que te ofrecen los viajeros que te cruzás. Ni mejores decisiones que las que se toman con menos de cinco minutos para que se vaya el colectivo. Ni mejores relaciones que las que se forjan con los turistas que te vas encontrando por el camino. En poco más de una semana recorrimos desde Humahuaca hasta La Isla del Sol. Pasamos por un salar basto e increíble, ciudades coloniales, ruinas, minas que alguna vez fueron ricas en plata, climas de todo tipo, anécdotas para reírnos con Lula de acá a diez años, una playa sin cajeros, bancos, shoppings, Internet ó señal de celular; a veces sin poder bañarnos por más de dos días seguidos y durmiendo en los viajes. Conociendo gente como un chico un tanto extraño que me habló de Dios arriba de una montaña tras lo cual se puso a tocar un extraño instrumento de percusión (en medio de un viento que volaba las mochilas), locales tratando de convencernos sobre el nacimiento de Evita en Tupiza (una ciudad en Bolivia), personas del gobierno que compartieron una habitación con nosotras en una ciudad sin lugar por un congreso partidario que se estaba llevando a cabo.
El camino se revela mientras se recorre.

Y la cuasi maratón de una semana y media terminó con tres días de ocio total y permanente en Humahuaca. La ciudad donde extrañamente nunca me pierdo (vale aclarar que me cuesta horrores llegar a cualquier calle de la Capital Federal sin una guía T), donde estoy plenamente equilibrada, desde donde un día escuché un te amo desde el celular en medio del viento de la Puna, y caí en la cuenta de que alguien me estaba esperando.

Sunday, January 18, 2009

Sin ánimos de ofender, ni generalizar, a los argentinos (y en particular a los porteños) se nos puede distinguir a 40 km de distancia. A continuación, una serie de frases que registré entre las calles de Bolivia y Humahuaca. Todas ellas dichas por argentinos-porteños, claro.

En la frontera entre Bolivia y Argentina, del lado boliviano. Una pareja intenta pasar sin hacer los trámites. Los frena un gendarme.
G: Antes de pasar por acá tienen que hacer los trámites migratorios
P (casi al unisono): Pero somos Argentinos!
G: Está bién, pero tienen que hacer los trámites.
P: Pero somos Argentinos!
G: Si, ya se. Hagan la fila de migraciones, por favor.

En una calle de Humahuaca, un chico hablaba por celular a los gritos:

C: SIII.. RE LINDO!.. VIMOS UNA CALLE DE TIERRA IMMMPRESIONANTE!!

En la ventanilla de una terminal de micros en Tupiza.
Turista: Si, queremos nueve pasajes.
Vendedor: Pero tengo cuatro nada mas
T: Pero somos nueve
V: si, pero tengo cuatro
T: Pero somos nueve
V: tengo nada mas que cuatro
T: (hablándole a sus compañeros). CHE, BOLUDO! TIENE CUATRO NADA MÁS. Y SOMOS NUEVE. (hablándole nuevamente al vendedor): Bueno, no quiero, no me sirve. Chau.

En algún lugar de la Isla del Sol. Un turista le dice a su compañero de viaje:

T: che, que cosa rara, no?. En el sol tengo calor, y en la sombra tengo frio. Solamente acá pasa eso.