Friday, April 28, 2006

Escenas de la vida laboral

Hora: 19.45
Locación: oficina donde trabaja Loca.
Escena: Jefa de loca dice tener hambre. Pregunta si arreglaron el microondas que se rompió hace una semana. Se dirige a la cocina. Mientras, Loca toma mate.

Hora:20.10
Locación: escritorio donde trabaja Loca
JdL: ¿Hay mate caliente?. ¿Me dás uno?. Es que me agarró frío.
L: Si
Jdl (mientras toma el mate): Es que tenía hambre y me comí las facturas congeladas que estaban en el freezer.
L: ¿Y no estaban duras?
Jdl: Si. Las tuve que chupar.

Hora: 20.13
Locación: cocina de la oficina donde trabaja Loca
Escena: Loca tira la yerba del mate mientras se pregunta. ¿Por qué no habré venido a la cocina 6 minutos antes así me la encontraba chupando las fracturas?.

Wednesday, April 19, 2006

A ver loca.. Aceptémoslo de una buena vez. Nadie va a venir corriendo detrás tuyo cuando hacés el bolso y te vas. Si, bueno, algunas veces te corrieron. Daniel te corría, pero vos no dejaste que te siguiese. Y chico lindo te corrió, pero después se tomó el 86 y se fue. ¿Dónde era que vivía?.. ves.. Ya ni te acordás.
Bueno, ahora nadie va a venir corriendo a tocarte el portero. Eso pasa en las películas. Sacáte de la cabeza la escena de “Cuando Harry conoció a Sally”, no, la que finge el orgasmo, no. La otra. La última. Esa que el, de repente está caminando, así, solo, en una fría noche de navidad. Y zás!. Se da cuenta de que es “ella”, entonces corre, y corre y llama un taxi que no para, y sigue corriendo. Parecida a la escena de esa película mala del festival independiente. Igual. Ahora que lo pienso, pero en versión chilena.
Bueno, no te distraigas. La cosa es que no van a venir corriendo, no te van a tocar el timbre, no van a pensar.. zás! Esa es la chica. NO. Si corren van a ir tras mocosas, o barbies en sus blister con sus vestiditos de novias. Porque claro, vos en esta historia venís a ser como la barbie malibú. Y bueno, claro Loca.
Acéptalo de una vez.
A vos el único que te corre es el chino del almacén de enfrente porque le diste una moneda de 50 centavos trucha.

Y si.. es así.. Y bueno, por lo menos todavía te reís. No se de qué... claro.

Tuesday, April 18, 2006

De primeras y ultimas veces

Las dos primeras veces que te vi era de noche, y había tomado mas de una cerveza.

La primera vez pense que eras gay, la segunda, lo único que me preguntaba era por qué tenías puesto un saco tan grueso si con el calor que hacía la cerveza se había calentado con solo mirarla.

La tercera vez que te vi, después de ocho meses del primer encuentro, y de dos del segundo, también era de noche, pero estaba amaneciendo. Me pasaste a buscar, y nos fuimos a Mar del Plata.

Las dos primeras veces que te vi, estaba sentada con El, para la tercera El ya estaba en mi cabeza.

La primera vez que vimos la luna reflejada en el mar no estábamos enamorados, la primera vez que me agarraste la mano fue para cuidarme de un borracho, la primera vez que nos emborrachamos juntos ni nos tocamos y la primera vez que dormimos juntos, no nos acostamos.

La segunda vez que nos vimos: nos besamos, dormimos, nos acostamos y soñamos.

Para la tercera vez que nos encontramos yo estaba llorando por El.

La ultima vez que nos vimos: nos besamos, nos acostamos, nos abrazamos, nos dormimos y soñamos, y pensamos que El podía aparecer, pero ya no nos importaba.

La ultima vez que nos vimos era de noche y yo supe que iba a ser la ultima vez.

La ultima vez que nos vimos fue la primera vez que empecé a pensar que me estaba enamorando de vos.

Wednesday, April 12, 2006

¿Sabes que no puede ser?

Que tenga que estar estudiando a este autor que tiene tu mismo apellido que me tortura cada vez que lo leo escrito en la tapa.
Que el perro de mi vecina se llame igual a vos y que encima se porte mal, y que para peor ella grite su nombre cada cinco minutos con esa voz finita que tiene.
Que por eso, me desconcentre y no pueda seguir estudiando, este autor, que tiene tu mismo apellido, y que entonces, tenga que cerrar el libro, leer la tapa, levantarme para hacer mate, y cruzarme ahí mismo con ese cenicero enorme y robado que me trajiste.
Y que mientras este esperando que se caliente el agua, me acuerde del mail que me mandaste hoy, así, como si nada, con la invitación para ir mañana a verte tocar.
Y que encima, entre los mails de las personas a las que se los mandaste, este la dirección de la mocosa.
¿Sabes que no.. que no pueder ser?
Que no puede ser que en vez de estar estudiando ese autor que tiene tu mismo apellido este acá, perdiendo el tiempo, escribiendo esto.

No.

No puede ser.

Pero es.

Tuesday, April 11, 2006

Verdades sabidas por todos, pero nunca antes escritas (por lo menos en este blog)

En un automóvil, salvo contadas excepciones, la ubicación de los acompañantes con respecto del automovilista denota el grado de amistad/fraternidad/parentesco que los une. Siendo que, como es sabido por todos, quien se sienta al lado del conductor cuenta con un mayor grado de amistad que quienes se ubican en el asiento trasero; quien se se sienta en medio de ambos acompañantes en el asiento trasero le sigue grado de amistad/fraternidad/parentesco*.

*Teoría válida para un automóvil estándar que lleve 4 pasajeros más el conductor. No válido para taxis y/o remises.

Wednesday, April 05, 2006

en mayúscula

En un esfuerzo más para utilizar este medio como herramienta de catarsis diré:

ESTOY TRISTE

Punto.

(Me doy una semana de tiempo para elaborar y transformar la tristeza en historias que nos hagan reir. Por ahora eso es lo único que tengo).

Monday, April 03, 2006

Liberación

A veces la verdad viene sola. Un día cualquiera, digamos un sábado, a las 7 de la tarde. Te sienta enfrente, se pide un cappuchino y un café en jarrito para vos, porque sabe tus gustos sin haberlos sabido antes. Y entonces empieza a escupirte en la cara. Para ella son partículas microscópicas de saliva, pero cuando llegan adónde estas sentada se transforman en un moco pegajoso que se te pega en el corazón, la garganta y no te deja respirar.
Entonces es cuando te das cuenta de que lo que viene a decirte no te es tan ajeno. Que en realidad, durante este tiempo te estuviste tapando los ojos con las manos, y aunque de a ratos abrías los dedos para espiar, el miedo que te daba lo que veías hacia que volvieras a cerrar la mano.
Ahora no te queda otra. La verdad esta ahí adelante. No te podes escapar. No podes decirle que estás ocupada con otras cosas. La enfrentas, la escuchas. Y sin darte cuenta, al mirarla a los ojos, vas perdiendo el miedo. Te sacas la mochila que sin saber venias llevando desde hacia meses. Te sentís liviana y te das cuenta de que es el momento de empezar otra vez.