Es como cuando tomás conciencia de estar en una situación o en un lugar en el que nunca te hubieses imaginado estar. Por ejemplo, tomando cerveza y jugando al truco con tus ex compañeros del secundario en la quinta de uno de ellos, el que hace 10 años que no ves. Con tu novio del jardín de infantes que cuenta la anécdota a todo el recién llegado que no la sepa y aclara: "pero ojo, que nunca le dí ni un beso, el tema es que ella decía que era mi novia, pero estaba enamorada de mi amigo y le regalaba cosas a el, pero mi amigo no le daba bola" y una piensa, "ajá, entonces siempre fue igual la cosa". Para completar el panorama, como si esto fuese poco, del otro lado lo tenés a El (el era compañero del secundario), con el que evitás rozarte el brazo para no empezar a los besos, aunque compartís cigarrillo y tomás del mismo vaso de cerveza. El cuadro bizarro finalmente se cierra cuando se te acerca la hija de otro de tus compañeros, con el peine y una hebillita a pedirte ...